Comenzamos el día pasando a buscarlos por sus alojamientos en Puerto Madryn, para dar inicio a una jornada que nos llevará a descubrir uno de los grandes tesoros naturales del mundo: la Península Valdés, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Tras una hora de viaje, llegamos a Puerto Pirámides, una encantadora villa costera donde el mar y la fauna son protagonistas.
Aquí tenemos la posibilidad de realizar el avistaje embarcado tradicional (opcional): de junio a noviembre, nos emocionamos con la presencia de la ballena franca austral; mientras que entre diciembre y marzo, la navegación nos permite observar lobos marinos y cormoranes. Cada temporada ofrece su propio espectáculo natural.
Continuamos nuestro recorrido hacia Punta Cantor, donde nos sorprende la inmensidad del océano Atlántico y la singular geografía de Caleta Valdés, un entorno único donde, según la época, podemos observar elefantes marinos descansando en la costa. Dependiendo del día y la actividad de la fauna, esta visita puede reemplazarse por Punta Norte.
A lo largo del camino, también nos acompaña la fauna terrestre: guanacos, choiques, zorros y maras aparecen en libertad, sumando momentos inesperados a la experiencia.
Antes de regresar, visitamos el Centro de Interpretación Carlos Ameghino, donde logramos comprender en profundidad la riqueza de este ecosistema.
Vivimos un día intenso, diverso y profundamente natural, de esos que invitan a volver a la Patagonia una y otra vez.
Notas:
– El tour no incluye la entrada a Península Valdés, no incluye el avistaje de ballenas embarcado y no incluye comidas ni bebidas.
– Para aquellos pasajeros que no tengan el avistaje de ballenas reservado, es importante aclarar que el lugar estará garantizado con el prestador con el cual vayamos a navegar. El pasajero no podrá reservar o comprar el avistaje de ballenas con un operador ballenero diferente ya que se corre el riesgo de no coincidir con los horarios de nuestra excursión.